lunes, 5 de enero de 2015

Diario de un camino, Profesional Vs emocional.

    Que cada vez mas gente practica deporte es un hecho, solo tenemos que salir a pasear un domingo por cualquier ciudad para ver como los parque se llenan de runner, ciclistas etc. Este auge del deporte “popular” esta muy bien, pero ¿Cuándo la practica lúdica del deporte se convirtió en una profesión?.
Con profesión no me refiero a vivir del dinero que te da el practicar y competir en un deporte, me refiero a sentir todas las obligaciones de un deportista de elite sin serlo. En la actualidad podemos ver como se practica deporte como un autentico profesional, horarios, dietas, tiempos, marcas, tecnologías como gps o cronómetros, pulsometros, metro metro, todo medido, todo analizado controlado hasta el mas mínimo detalle para correr la media maratón del pueblo o del barrio. Debemos tener una cosa clara, el deporte de elite no es sano, de hecho me atrevería a decir que el deporte de elite es una mierda, y lo es tanto a nivel físico como a nivel emocional, la exigencia, dedicación y compromiso que un atleta debe tener para llegar al alto nivel es máximo, y en la mayoría de los casos, tanta exigencia no llega a compensar tanto sacrificio.




   Entonces, ¿Qué hace que un padre de familia de mediana edad acabe siendo un “pro”?. Lo primero que suele suceder es que tienen la idea de “yo si lo hago, lo hago bien”, un pensamiento que debes tener para tu vida profesional, intenta ser el mejor abogado, barrendero o fontanero que puedas ser, no el mejor triatleta, cosa que por cierto no vas a lograr. De hecho creo que el proceso es el contrario, como no puedo mejorar otros aspectos de mi vida, intento mejorar en el ámbito del deporte, algo que es un error, esa manera de pensar nos lleva a estresarnos haciendo deporte en vez de disfrutar del aspecto lúdico del deporte, entreno y compito para ser feliz haciéndolo, no porque no lo sea en el resto de los aspecto de mi vida, como dijo Mark Allen: “ El atletismo debería reducir el estrés, no aumentarlo”.



   Lo segundo es esa idea de, “yo compito para ganar, sino que gracia tiene”, bueno ganar es complicado, Emilio Butragueño nunca gano la copa de Europa y por eso no podemos decir que no compitió al máximo nivel, en una competición donde participan miles de personas ganar es complicado, y lo es porque tu entrenas para ser el mejor, pero los demás también, así que la diferencia entre ganar o no a veces esta en pequeños detalles, algunos tan tontos como por ejemplo, no darle importancia tanto a la victoria como si mas al modo de conseguirlo. Un ejemplo puede ser el Barca de Pep o la selección de futbol, no era tanto el ganar como mas bien hacerlo siendo fiel a su estilo, disfrutar de su modo de jugar, eso te da victorias.
Por ultimo esta el hecho de ser exigente y competitivo. No debemos olvidar que competinos contra nosotros mismos, que la idea debe ser, “quiero ser mejor que ayer” y no “quiero ser mejor que mi vecino”, ya que si fuese asi, lo unico que tienes que hacer es rodearte de gente peor que tu para ganar, lo cual, por cierto, no tiene merito, ya que el valor de tu victoria tiene que ver con el nivel de tu rival.

Por tanto, mi consejo es que no compitas para ganar o ser el mejor, entrena y compite “solo” por el placer de hacerlo, por la emoción, la adrenalina, por la satisfacción de haberlo intentado, no por el hecho de haberlo conseguido.

Esta es mi opinión, si queréis conocer la de Israel, no tenéis mas que leer su blog, es genial:

2 comentarios:

  1. Muy buen artículo, me gusta por que muchas veces es cierto que dejamos que nuestro ego sea lo que nos motive a algo en lugar de simplemente hacer las cosas para disfrutarlas.

    Un saludo!

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